© Brandan Cole WWF
El patrimonio mundial natural en peligro

En el mundo hay 229 Sitios del Patrimonio Mundial Natural, las áreas del planeta de mayor biodiversidad y belleza natural, así como de riqueza geológica y ecológica. Ahí viven más de 11 millones de personas.

Pero en 114, casi la mitad, hay amenazas porque los gobiernos no han logrado protegerlos de actividades industriales como las infraestructuras, la explotación de petróleo, la minería, la sobrepesca, la tala ilegal de madera, el uso insostenible del agua.

© Adam Oswell / WWF

Tailandia

Infraestructura

Las grandes carreteras, vías ferroviarias, redes eléctricas pueden alterar los ecosistemas y su capacidad de sostener a las comunidades locales y la vida silvestre.

El parque Khao Yai en Tailandia es parte de un conjunto que alberga 2.500 especies de plantas y 800 especies de animales, incluyendo especies amenazadas de tigres, elefantes y leopardos.


Sin embargo, durante los últimos 40 años, el parque ha sufrido por la construcción de una autopista que fragmentó el conjunto del bosque, lo cual ha alterado las rutas migratorias y ha ocasionado la pérdida de hábitats y la muerte de animales salvajes. La carretera también aumentó el acceso de leñadores y cazadores ilegales, que ponen en peligro al bosque, la vida silvestre y los guardabosques.

© Jacques Trotignon - WWF

2. Mauritania

Sobrepesca


Más del 20 por ciento de los sitios del Patrimonio Mundial Natural están asociados al mar; la sobrepesca puede ser catastrófica para sus ecosistemas.

Es el caso del Parque Banco de Arguin en Mauritania, una de las zonas pesqueras más ricas de África Occidental. Aunque la pesca comercial está prohibida, hay problemas de pesca ilegal y buques industriales de pesca de arrastre justo en sus límites.

Esto ha agotado los inventarios marinos, ha entrenado la extinción local de algunas especies de peces y la disminución de las poblaciones de nueve especies de pájaros que se alimentaban de peces. Esto amenaza además a casi 1.500 personas del pueblo imraguen, que viven en el Banco de Arguin.

© Naturepl.com - Jabruson - WWF

3. Omán

Explotación de gas y petróleo

A pesar de que el Comité del Patrimonio Mundial afirme que la exploración y extracción de gas y petróleo son incompatibles con el estatus del Patrimonio Mundial, existen concesiones de gas y petróleo en el 20 por ciento de sus sitios.

Por lo general, las actividades de exploración remueven mucha vegetación. En alta mar las inspecciones sísmicas pueden afectar el comportamiento de los animales marinos ocasionándoles sordera, alterando las comunicaciones y perturbando los patrones de migración. La infraestructura para la explotación exacerba la destrucción de vegetación y facilita el acceso a lugares previamente inaccesibles.

La exploración petrolera en el Santuario del Oryx árabe, en Omán, hizo que este fuera el primer y único sitio natural en ser excluido de la Lista del Patrimonio Mundial. La exploración de petróleo en el área condujo a la destrucción de hábitats y facilitó el acceso de cazadores. En 2007 el gobierno amplió las perforaciones petroleras en el área y redujo el tamaño de la superficie protegida un 90%. El aumento de la caza ilegal llevó al colapso de la población del oryx árabe: en 2007, habían disminuido en un 85%. Por eso el Comité del Patrimonio Mundial retiró el santuario de su lista indicando que estas actividades habían destruido el valor universal sobresaliente del sitio.

© WWF Madagascar

4. Madagascar

Tala ilegal

Se estima que la tala ilegal genera entre 10 y 15 billones de dólares anuales a escala mundial. Esto causa la pérdida y degradación de los bosques, agota los medios de subsistencia y contribuye al conflicto social y la corrupción. En 26 de los 106 bosques del Patrimonio Mundial hay amenazas debido por la deforestación ilegal.

Por la tala ilegal, los bosques lluviosos de Atsinanana en Madagascar están en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Estos bosques, que incluyen seis parques nacionales, son cruciales para mantener la biodiversidad de Madagascar y las comunidades locales.

Desde 2009, en dos de los parques ha habido tala intensiva e ilegal de palo de rosa y ébano. El resultado es la degradación extensa, un aumento de la caza furtiva de lémures y una mayor vulnerabilidad de la gente que vive en esta región.

© Jorge Sierra/WWF-Spain

5. España

Minería

Uno de cada cinco sitios del Patrimonio Mundial tiene minas o concesiones mineras dentro de sus fronteras y es vulnerable a los efectos ambientales negativos de la minería.

Uno de ellos es el Parque Nacional Doñana, que alberga hasta 6 millones de aves migratorias y medio millón de aves que llegan a invernar. Doñana sostiene además especies amenazadas como el lince ibérico y el águila imperial. En 1998 se reventó una represa de desperdicios mineros situada a 50 kilómetros del parque, lo cual provocó un profundo desastre ecológico. Ahora el gobierno de Andalucía está apoyando la reapertura de esta mina a pesar de los riesgos que existen.

© Martin Harvey - WWF

6. Kenia

Uso insostenible del agua


El mal uso del agua dentro y alrededor de los sitios del Patrimonio Mundial tiene severas consecuencias para sus ecosistemas. La integridad de los Parques Nacionales del lago Turkana, en Kenia, está amenazada por el uso insostenible de agua. Este se alimenta de un río en el que se han construido tres represas hidroeléctricas, lo cual ha interrumpido el flujo de agua.

Se estima que, entre 2015 y 2018, el flujo anual disminuirá hasta en 70 por ciento, mientras se llena el reservorio creado por la tercera represa. Eso va a tener consecuencias sobre los hábitats, aumentará la salinidad del lago y podría entrenar un colapso ecológico. Eso tendría terribles consecuencias para más de 300.000 personas que dependen del Turkana para pesca y agricultura.

© Antonio Busiello/WWF-Guatemala

7. Belice

Amenazas coincidentes


Más del 20 por ciento de los sitios del Patrimonio Mundial Natural enfrenta amenazas de múltiples actividades industriales dañinas. La interacción entre actividades que ocurren simultáneamente es compleja e impredecible, y es probable que se acrecienten los impactos negativos generados por cada actividad.

El Sistema de Reservas de la Barrera del Arrecife de Belice, que tiene más de 1.400 especies de flora y fauna, está en peligro. La multiplicación de edificaciones insostenibles en la costa, la deforestación de los manglares, la construcción de un terminal para grandes cruceros y problemas ligados a residuos agrícolas han dañado 40% del arrecife coralino. Hay además perforaciones petroleras por fuera del sitio que amenazan el arrecife, megaproyectos hoteleros, e incluso se planea hacer una pista de carreras para Fórmula 1 y un aeropuerto.

Más de 190.000 personas, la mitad de la población de Belice, se sostiene con ingresos generados por la pesca y el turismo, dos actividades relacionadas con el arrecife. Las amenazas contra la Barrera del Arrecife de Belice tienen consecuencias directas sobre la gente.