127 municipios del país siguen en alerta por incendios forestales | WWF

127 municipios del país siguen en alerta por incendios forestales

Posted on
24 enero 2020
Los incendios sin control de la Amazonia brasileña, el Congo, California, Siberia y Australia son solo algunos ejemplos de cómo el cambio climático agudiza los impactos de eventos naturales. Colombia recién empieza su temporada seca y es necesario hacer caso a las alarmas.

El 2019 fue un año inusualmente caliente y seco. El segundo más caliente registrado en la historia, según la Organización Meteorológica Mundial. 24 países solo en nuestro continente emitieron alarmas debido a las altas temperaturas y los pronósticos no son esperanzadores, las olas de calor podrían mantenerse hasta marzo de este año.
 
Incendios colosales como los de la Amazonia, en Brasil, Paraguay y Bolivia que se extendieron por 2.5 millones de hectáreas de selva -durante su temporada seca- ocuparon titulares mundiales. El nivel de afectación fue tanto que movilizó a pueblos indígenas y a la sociedad civil en diferentes puntos del planeta.
 
Desde septiembre pasado Australia atraviesa la peor temporada de incendios en su historia. Hasta ahora 10.7 millones de hectáreas de arbustos, bosques y parques de todos los estados, especialmente de Nueva Gales del Sur y Victoria, han quedado destruidos. Las llamas ya causaron la muerte de 29 personas y más de un millón de animales afectados, según los reportes de WWF-Australia. Entre ellos, al menos 8.400 koalas.
Con estos incendios no solo se ponen en peligro ecosistemas estratégicos, sino la vida silvestre y el hogar de millones de personas. El cambio climático no causa incendios forestales, pero los empeora profundamente. Sí. Este tipo de eventos son comunes, pero la intensión y duración de estas catástrofes son una muestra clara de los impactos cada vez más fuertes debido a la crisis climática que enfrentamos.


Primera temporada seca, Colombia en alerta


En países tropicales como Colombia existen solo dos temporadas: una de lluvias y otra seca. En diciembre pasado, el Ideam declaró el inicio de la temporada seca que se extenderá hasta mediados de marzo de 2020. Debido a la reducción de lluvias en muchas zonas del país, las regiones Caribe, Andina y Orinoquia concentran las alertas por incendios de cobertura vegetal. Departamentos como el Magdalena ya sufren los primeros efectos de esta sequía. Solo en los primeros nueve días del 2020 se presentaron cuarenta incendios en esta región.
Aunque los incendios pueden darse por causas naturales, como los rayos, la gran mayoría se originan por acciones humanas. El 95% de estos eventos reportados en el país son causado por el ser humano. Fogatas prendidas, quema de rastrojos y de basuras, accidentes de líneas eléctricas o actividades previas a la siembra pueden ser “pequeños descuidos” que terminan convirtiéndose en tragedias de días, semanas o incluso, meses. De hecho, existen incendios forestales subterráneos y pueden alcanzar una profundidad de hasta 1,5 metros que son aún más difíciles de detectar y combatir.

Las alertas por incendios forestales disminuyeron, pero se mantienen


Hasta el 10 de enero, el Ideam había declarado alerta roja en 303 municipios del país por la temporada seca y, aunque la cantidad de municipios en esta categoría se ha reducido, las autoridades locales deben activar sus sistemas de alerta y prevención. El informe más reciente muestra que 58 municipios se encuentran en alerta roja, mientras que 39 más se encuentran en alerta naranja y 30 en amarilla. La mayoría se concentran en la región Caribe (85%), Orinoquia (11,8%) y Andina (13,1%).  

Recientemente, la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGDR) publicó la cartilla “Lo que usted debe saber sobre incendios de cobertura vegetal” que busca informar, concientizar y promover la participación de las comunidades en la gestión de riesgo de los incendios forestales.

Todos debemos ser conscientes de la gravedad de estos fenómenos y trabajar de la mano con comunidades, autoridades, sectores productivos, entre otros actores involucrados para enfrentar las causas y aportar soluciones que contribuyan a prevenirlos.

*Cifra en constante actualización.
 
 
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