Putumayo tiene nuevos líderes indígenas para proteger el territorio

Posted on abril, 22 2021

27 personas de las etnias Kichwa, Camëntsä, Inga, Quillasinga y Siona se capacitaron para volverse los nuevos líderes indígenas, gracias a la segunda promoción del Programa de Formación en Gobernanza Territorial Indígena.
27 personas de las etnias Kichwa, Camëntsä, Inga, Quillasinga y Siona se capacitaron para volverse los nuevos líderes indígenas, gracias a la segunda promoción del Programa de Formación en Gobernanza Territorial Indígena.

Trabajar por la conservación nunca ha sido un ejercicio fácil, mucho menos en un contexto de pandemia como el que ha vivido el mundo en el último año. A pesar de las dificultades para viajar a los territorios y reunirse con las comunidades durante la emergencia, 27 personas de siete comunidades indígenas en el Putumayo terminaron sus capacitaciones del Programa en Gobernanza Territorial Indígena (PFGTI), una iniciativa que desde 2017 busca fortalecer las capacidades de estas comunidades en el manejo y cuidado que hacen de sus territorios. Esta sería la segunda promoción del programa en el Putumayo.

Gracias a este iniciativa organizada por la Organización Zonal Indígena del Putumayo (OZIP), la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Colombiana (OPIAC), el Instituto Tecnológico del Putumayo (ITP) y WWF Colombia —con el apoyo de la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (NORAD) y la Iniciativa Internacional de Clima y Bosques de Noruega (NIFCI)–, los participantes fortalecieron sus conocimientos en temas como cambio climático, conservación, economía propia, comunicación y políticas públicas. Además, construyeron herramientas conjuntas para seguir conservando elementos propios de su cultura como la espiritualidad y los conocimientos ancestrales.

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Agripina Garreta, lideresa indígena y consultora de WWF Colombia para el PFGTI, explica que “este tipo de iniciativas son de gran ayuda para nuestras comunidades indígenas, pues permiten que fortalezcamos como pueblos y mejoremos la defensa de nuestros territorios. Así, podremos seguir cuidando nuestras tierras que son la vida misma de nuestros pueblos y continuar defendiendo la Madre Naturaleza de la que dependemos nosotros y toda la humanidad. Sin ella no habría vida en el planeta”.

Justamente, ese vínculo estrecho entre naturaleza y comunidades fue el foco principal del Programa de Formación este año. Como menciona Irene Lara de la Rosa, Oficial de Gobernanza y Fortalecimiento de Capacidades de WWF Colombia y una de las técnicas encargadas del proceso, este ejercicio es supremamente importante si se tiene en cuenta que el Putumayo es uno de los departamentos más amenazados, con altos índices de deforestación y grandes problemáticas sociales debido al conflicto armado. Según el último informe anual del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), este fue el sexto departamento más deforestado de todo el país en 2019, con 10.759 hectáreas.
 

Un diplomado en pandemia


Los primeros tres encuentros del PFGTI se realizaron de manera presencial. Tras la llegada de la pandemia por Covid-19 y luego de una evaluación exhaustiva del contexto de los estudiantes, el equipo organizador decidió continuar las capacitaciones por medio de encuentros virtuales con las comunidades. Utilizaron herramientas como una cartilla virtual, un programa radial local para dialogar sobre los temas del diplomado con expertos indígenas y no indígenas y un grupo en WhatsApp para contestar dudas puntuales y enviar material adicional.

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Aunque al inicio fue un completo desafío, para las comunidades y los desarrolladores del programa esta capacidad de adaptación ha sido uno de los principales logros que presenta el Programa de Formación. Como recuerda Sineida Viveros, una de las lideresas de la comunidad Inga Condagua y participante del Programa de Formación, “varios participantes como yo no teníamos mucha relación con este tipo de tecnologías, pues como comunidades indígenas no estamos acostumbrados a utilizarlas. Pero con la aparición de la pandemia, vimos que eran muy necesarias, así que, con el apoyo de los maestros y la instrucción de jóvenes, pudimos acoplarnos a estas tecnologías para culminar el proceso”.

Otro de los beneficios que resultó de este proceso fue el fortalecimiento de los lazos intergeneracionales e interétnicos. Con los múltiples encuentros y los trabajos grupales, jóvenes y abuelos de distintas etnias indígenas crearon vínculos que antes no existían. “Hoy personas que antes no se conocían, se ayudan, se apoyan, están pendientes unas de las otras, lo que permite un fortalecimiento colectivo y comunitario de la gobernanza indígena en el territorio”, menciona Irene Lara de la Rosa.

Los resultados de este proceso han motivado a la planeación de otras promociones del programa en la región Amazonia: una primera promoción liderada por OPIAC en el departamento del Guaviare y una tercera promoción en el Putumayo, que comenzaría a finales de agosto. Asimismo, el equipo espera desarrollar las siguientes promociones en Ecuador, Brasil y Perú, los otros tres países en donde se desarrolla esta iniciativa, gracias al apoyo de la Agencia Noruega para Cooperación al Desarrollo (NORAD), Forest Trends, WWF y las organizaciones indígenas en cada uno de los países.

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Participantes de la segunda promoción del Programa de Formación en Gobernanza Territorial Indígena.
© Verónica Téllez/WWF Colombia
Participantes de la segunda promoción de PFGTI
© Miller Pinta/WWF Colombia
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