Homenaje a un profe y protector del bosque en Caquetá

Posted on 28 septiembre 2021

Washington Góngora combinó su trabajo como maestro y monitor ambiental para apoyar la conservación de la zona del Bajo Caguán, aledaña al Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. En WWF Colombia lamentamos su muerte en un accidente vial y recordamos su aporte invaluable a la protección de los bosques en su territorio.

La interacción con el bosque siempre fue un punto importante en su vida y en las clases con sus estudiantes. © Luis Barreto/WWF Colombia

A la edad de nueve años, llegó de la mano de sus padres a la zona del Bajo Caguán, departamento del Caquetá, en la Amazonia colombiana, huyendo de la violencia. Fue a finales de la década del 80, justo el período en que este territorio vivía la bonanza del cultivo y recolección de la hoja de coca. En esta zona, aledaña al Parque Nacional Natural Chiribiquete, los campesinos vendieron sus tierras a los cultivadores de la hoja de coca y cientos de personas migraron de otros lugares para trabajar como recolectores.

“Mi mamá empezó a trabajar como cocinera en una finca con cultivos de coca y mi papá era recolector. La gente se centró en el cultivo ilícito porque era lo que daba más plata y se producía rápido”, le contó Washington a WWF en una ocasión. Más tarde, con los operativos y fumigaciones a los cultivos de coca emprendidos desde 2004 por el Gobierno colombiano, los habitantes del Bajo Caguán empezaron a buscar una nueva alternativa para su sustento económico, y así muchos incursionaron en la ganadería, una actividad que generó un problema crítico: la tala de bosque para dar espacio a las vacas.

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Recordando ese contexto desde la escuela en la que trabajaba, la única de la vereda Monserrate del municipio de Cartagena del Chairá, Washington le dijo a WWF que “nunca supe qué era cultivar o recoger la hoja de coca, a pesar de haber vivido en medio del apogeo de ese negocio. Mi deseo siempre fue estudiar y hacer una carrera diferente y en 2004 tuve la oportunidad de empezar a ser profesor de los grados sexto a noveno”.


Para él, la interacción con el bosque siempre fue un punto importante en su vida y en las clases con sus estudiantes. Justamente, planeando un proyecto ambiental en su colegio en 2017, conoció la iniciativa de WWF Colombia en el marco del programa de Visión Amazonía para que los habitantes de la zona se convirtieran en monitores ambientales capacitados en la prevención de incendios forestales y el monitoreo de recursos ambientales.

Junto a Washington, tres docentes y tres alumnos de noveno grado comenzaron el proceso para convertirse en monitores en 2017. Al principio fue difícil, pues la gente de Cartagena del Chairá estaba un poco prevenida ante el proyecto. Por años habían soportado los estragos de las guerras libradas entre grupos armados por el control de la siembra de coca y, después de la firma de los acuerdos de paz en 2016 entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC, las personas querían estar aisladas de las ONG que estaban llegando a la zona.

“Los habitantes decían que nosotros íbamos a estar vigilando para ir a contar quiénes quemaban y talaban bosque. Entonces fue un momento difícil esa primera fase durante el 2017. Pero logramos aclarar el tema y explicar que lo que íbamos a hacer era el monitoreo de las fuentes hídricas y la fauna. Aún con las dificultades, pudimos hacer salidas de campo, trabajar con los muchachos y fortalecimos nuestro proyecto
ambiental”, contó Washington sobre el proyecto.

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El monitoreo de recursos que el profesor Washington emprendió, hizo parte de sus clases y de las salidas mensuales con los estudiantes para verificar, por ejemplo, si el terreno que visitaron inicialmente había tenido cambios de coberturas o si los animales identificados permanecían en el mismo sitio o se han desplazado a otras partes. Así, los estudiantes, guiados por Washington, aprendieron sobre la importancia de cuidar el bosque.

Washington tuvo claro que la economía de la región dependía de la ganadería y que, aunque algunas personas también querían ayudar a frenar la deforestación, se enfrentaban a una situación compleja de falta de alternativas de vida. Aún así, el profesor soñaba con la posibilidad de reforestar alrededor de fuentes hídricas de su territorio.

“Lo que quisiéramos, como grupo de monitores ambientales, es reforestar, pero sin afectar a los dueños de las fincas. Podríamos arborizar las partes afectadas y alzar un cerco para que el ganado no llegue a las fuentes hídricas y, además, buscar la manera de crear un acueducto ganadero. Así las vacas no llegarían a las quebradas y los árboles podrían crecer libremente”, explicaba.

“Queremos llegar a las personas con las que hemos estado trabajando, de tal manera que ellos vean que se les está aportando algo para mejorar su finca junto a las condiciones ambientales de nuestro país. Acá en estas tierras lejanas hay un grupo de personas que queremos aportar”, aseguraba Washington.

En WWF Colombia lamentamos su partida, expresamos condolencias a sus seres queridos, y manifestamos nuestra gratitud y reconocimiento a sus enormes esfuerzos por la conservación y restauración de los ecosistemas de su territorio.
Junto a Washington, tres docentes y tres alumnos de noveno grado comenzaron el proceso para convertirse en monitores en 2017.
© Luis Barreto/ WWF Colombia
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