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La Naturaleza y la agenda legislativa

Los retos ambientales para el Congreso en los próximos cuatro años

Entender con evidencia sistemática y verificable qué hizo el Congreso de la República saliente, en materia ambiental, es un punto de partida para concretar una agenda informada del Congreso que ya se posesionó el pasado 20 de julio.   

Los senadores y representantes que asumen sus curules no parten de cero: heredan una agenda ambiental en marcha, compuesta por leyes recientes que requieren tanto reglamentación, presupuesto y veeduría, como equilibrio de poderes, para materializarse.

Te contamos

Balance del Congreso 2022-2026

¿Sobre qué legisló el Congreso? Una agenda concentrada con silencios en temas claves 

La actividad legislativa ambiental que llegó a sanción se concentró en cinco temas, que reúnen el 72% de lo promulgado: biodiversidad y conservación, agua y ecosistemas hídricos, sistemas agropecuarios y alimentarios, cambio climático, y energía y transición justa. Esta concentración confirma una tendencia que ya identificada: el agua, la conservación y los sistemas alimentarios operan como los ejes de mayor tracción de la agenda ambiental en el Congreso. 

Balance del Congreso 2022–2026 · Enfoque ambiental · WWF Colombia
Datos preliminares. La base contiene, a la fecha de corte, 28 proyectos codificados sobre el universo total del cuatrienio, que continúa en proceso de codificación (corte: ND). Fuente: Base de proyectos, Balance del Congreso 2022–2026, WWF Colombia.
28
Proyectos codificados
71,4%
Temática principal ambiental
28,6%
Sectorial con componente ambiental
678,5
Mediana de días en trámite
82,1%
Dirección: avance ambiental
53,6%
Articulación internacional

A. Producción y trámite — cómo avanzan los proyectos ambientales en el Congreso

  • La legislatura 2023–2024 concentra el mayor número de proyectos radicados del cuatrienio (13 de 28), casi el doble que 2022–2023 y 2024–2025.
  • Biodiversidad y agua son los temas principales más recurrentes entre las leyes aprobadas; hidrocarburos, minería y ordenamiento territorial aún no registran proyectos codificados en esta muestra.
  • El 82,1% de las leyes aprobadas representa un avance ambiental neto, sin casos de regresión identificados a la fecha.

Proyectos por tema principal

Leyes aprobadas durante el cuatrienio 2022–2026 · proyectos (n) · solo temas con al menos 1 proyecto

Radicación por legislatura

Proyectos (n) · 2022–2026

Dirección normativa de las leyes aprobadas

% de proyectos filtrados

Histograma de días en trámite de las leyes aprobadas

Proyectos (n) por rango de días · mediana: 678,5 días

B. Autoría y política — quién impulsa la agenda ambiental y desde qué origen

  • La iniciativa parlamentaria es la vía dominante para impulsar proyectos ambientales (26 de 28), frente a un uso marginal de la iniciativa gubernamental y mixta.
  • El Senado de la República concentra casi el doble de radicaciones que la Cámara de Representantes (18 frente a 10).
  • La Comisión Quinta tramita más de la mitad de los proyectos, consistente con su competencia ambiental y agropecuaria.

Tipo de autoría de la iniciativa

Proyectos (n)

Cámara de radicación

Proyectos (n)

Comisión constitucional de trámite

Proyectos (n) · solo comisiones con al menos 1 proyecto

WWF Colombia · Fuente: Base de proyectos, Balance del Congreso 2022–2026 · Visualización interactiva elaborada a partir de datos internos
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Análisis: ¿Se quedaron algunos temas ambientales por fuera?

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En diferentes temas clave no se sancionaron leyes durante todo el cuatrienio

En siete temas de la taxonomía no se sancionó ninguna ley durante todo el cuatrienio: minería, hidrocarburos, ordenamiento territorial y gestión del suelo, comunidades y democracia ambiental, finanzas sostenibles, criminalidad ambiental y justicia penal, y salud ambiental. A la luz de estos datos, los sectores de mayor conflictividad socioambiental y mayor peso económico quedaron por fuera de la producción legislativa efectiva del periodo. Esto puede leerse como la persistencia de un patrón estructural en el que el Congreso aprueba con mayor facilidad agendas de declaratorias sobre conservación y protección que reformas a los marcos que, por dar un ejemplo, aquellas que rigen las actividades extractivas, precisamente aquellas donde el derecho ambiental está llamado a ejercer su función de contención y límite. 

En cuanto al origen de las iniciativas, la agenda aprobada fue abrumadoramente de origen congresional: 26 de los 28 proyectos del universo fueron de iniciativa parlamentaria, frente a una sola iniciativa gubernamental, la ley aprobatoria del Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto contra la pesca ilegal, y una mixta, la ley estatutaria de la Jurisdicción Agraria y Rural. La Comisión Quinta, dada su naturaleza y mandato, fue la ruta institucional dominante, con 15 de los 28 trámites, seguida por la Comisión Sexta con 6, y el Senado fue la cámara de radicación de 18 de los 28 proyectos. Esta geografía institucional confirma dónde se juegó, en la práctica, la agenda ambiental del Congreso. 

¿Quién impulsó y en qué dirección? Una agenda plural, incremental y sin regresiones 

La bancada con mayor autoría principal en el universo fue Alianza Verde, con 10 de los 28 proyectos. Sin embargo, la agenda aprobada no fue logro de una sola fuerza política: registran autorías principales el Pacto Histórico (4, incluida la curul indígena MAIS), el Centro Democrático (3), el Partido Liberal, Cambio Radical, la coalición de Gobierno y los independientes de la Coalición Centro Esperanza (2 cada uno), y el Partido Conservador y el Partido de la U (1 cada uno). Que bancadas de Gobierno, independientes y oposición hayan llevado leyes ambientales hasta la sanción presidencial evidencia que existió un espacio de consenso legislativo ambiental transversal a la polarización política del periodo. Esta convergencia constituye, en sí misma, un activo para la incidencia y la actividad legislativa del próximo cuatrienio. 

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Análisis: ¿qué avanzó en material ambiental?

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El cuatrienio produjo una agenda ambiental incremental y de consenso.

En dirección normativa, de las 25 leyes promulgadas, 20 se clasificaron como avance ambiental (80%) y 5 como neutras (20%); ninguna como regresión ni como ambigua.

Entre los avances se destacan iniciativas que fortalecen la gobernanza y amplían la frontera de derechos. La ley de conservación de humedales1 establece un marco integral para la protección, restauración y uso sostenible de estos ecosistemas, en aporte directo a los compromisos de Colombia bajo la Convención Ramsar. La reforma al procedimiento sancionatorio ambiental2 moderniza la Ley 1333 de 2009 para dotar a las autoridades de herramientas efectivas de prevención y sanción frente a los infractores. La ley de desplazamiento climático3 reconoce por primera vez la condición de desplazamiento forzado interno por causas asociadas al cambio climático, la degradación ambiental y los desastres, y fija lineamientos para su identificación. Y la ley de ganadería sostenible4 dispone instrumentos para garantizar cadenas productivas libres de deforestación, conectando la política agropecuaria con las metas de protección de los bosques. 

La lectura interpretativa que proponemos es que el cuatrienio produjo una agenda ambiental incremental y de consenso: leyes que suman protección, amplían derechos y fortalecen instituciones, sin confrontar directamente los intereses de los sectores extractivos, cuya regulación quedó, precisamente, en los silencios señalados anteriormente. El avance debe reconocerse; su límite estructural, también. 

¿Con qué calidad técnica y qué anclaje internacional? 

WWF Colombia analizó las leyes aprobadas con algunos criterios que permitieran evaluar lo que llamamos “calidad normativa”. Estos factores incluyen:  

  1. Anclaje en la agenda internacional, y planes nacionales 
  2. Nivel de vinculatoriedad: Cuenta con obligaciones claras y exigibles.  
  3. Claridad de la obligación (redacción y verbos rectores vinculantes; ej. Garantiza, implementa, formula, etc.).
  4. Tiempo de cumplimiento de la obligación. Los rangos de este nivel son: bajo; solo cumple uno, medio; cumple dos y alto; cumple los tres. 
  5. Financiamiento: la ley incluye y establece de manera explícita el mecanismo de financiamiento. 

El 53,6% de los proyectos del universo (15 de 28) registra al menos un compromiso internacional identificable en su contenido o en su exposición de motivos: la Convención Ramsar, el Acuerdo de Escazú, el Acuerdo de París, el Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal, CITES, la CMNUCC y el Acuerdo MERP, entre otros. Esta articulación evidencia que el Congreso legisló, en parte, para desarrollar la agenda ambiental internacional del país, y confirma que los compromisos multilaterales operan como palanca efectiva de la producción normativa doméstica. 

La calidad técnica del trámite muestra, en cambio, un déficit estructural,  teniendo en cuenta los criterios ya mencionados. En ese sentido, solo 1 de los 28 proyectos alcanza un nivel alto de calidad, 24 se ubican en nivel medio y 3 en nivel bajo. Ningún proyecto presentó un análisis de impacto regulatorio (AIR), y la concertación previa con los sectores afectados solo está documentada en 3 de los 28 casos.  

El desafío, entonces, no radica únicamente en aprobar más leyes ambientales: lo crucial es asegurar que tengan calidad normativa, evidencia técnica que las sustente y capacidad real de implementación en los territorios. La verificación de reincidencia legislativa (proyectos que retoman iniciativas archivadas en periodos anteriores) permanece indeterminada en el 88% de la base, por lo que este análisis no afirma conclusiones al respecto; el dato se reportará en el balance completo una vez surtida la verificación de antecedentes. 

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