En las áreas protegidas están los recursos que necesitamos para la vida | WWF

En las áreas protegidas están los recursos que necesitamos para la vida

Posted on
12 enero 2020
La conservación de la naturaleza es una tarea que forja la vida de muchas personas. Ejemplo de ello es Ruth Marlene Castro, una mujer del Oriente Antiqueño a quien, un día pasó de ser una ama de casa para convertirse en una lideresa ambiental de su municipio. Desde hace cuatro años hace parte de Custodia del Agua, proceso que le ha dado nuevas herramientas para seguir educando a otros en el cuidado de la naturaleza.
 


“Cuando era pequeña, vivíamos en una finca con mis doce hermanos y mis papás, en la vereda Piedras Teherán. Al lado teníamos el río Piedras. En ese río mis hermanos me enseñaron a nadar y, con los más pequeños, jugábamos en la orilla mientras mi mamá lavaba la ropa. Fui muy feliz. Ese fue mi primer territorio, donde mis manos se llenaron de naturaleza”. Así cuenta parte de su historia, Ruth Marlene Castro, lideresa que hace parte del colectivo de Custodia del Agua del municipio de La Unión (Oriente Antioqueño), apoyado por WWF.

A sus 51 años, Ruth Marlene es un ejemplo de entusiasmo y de resiliencia para su comunidad y para su familia. De ser una joven ama de casa dedicada a sus siete hijos, tuvo que afrontar el fallecimiento de su esposo. “Me tocó trabajar bastante para poder sacar a mis hijos adelante, para darles el estudio. En ese camino también empecé a estudiar y a vincularme a la Red de Mujeres del municipio”. Este camino la llevó a acercarse cada vez más a la naturaleza y a la poesía. Hoy combina ambas pasiones en sus escritos y en sus actividades cotidianas.

Precisamente, mientras hacía parte de la organización Ambientizando, de La Unión, comenzó a participar en Custodia del Agua en la cuenca del río Nare, un proceso de acción colectiva que involucra a 64 organizaciones comunitarias y a 34 entidades, entre empresas, instituciones del Estado y academia del Oriente Antioqueño que logró 13 acuerdos en torno a la conservación del agua y el territorio. Es financiado por ISAGEN y facilitado por WWF con el apoyo de la Corporación CEAM como enlace local.  

“Estoy en el proceso desde hace cuatro años. Realmente, me parece que se ha logrado mucho, porque ha habido mucho compromiso de nuestra parte”, destaca. “Por ejemplo, desde la mesa temática de Conservación del patrimonio natural en Custodia del Agua se ha participado en las reuniones del Sistema Regional de Áreas Protegidas - Sirap Embalses con miras a fortalecerlo”.

Desde sus inicios, los miembros de Custodia del Agua establecieron conjuntamente cuatro grandes temas: participación ciudadana e incidencia política, desarrollo rural, agua potable y saneamiento básico y conservación del patrimonio natural. Estos temas contienen los 13 acuerdos firmados y, a su vez, designaron cuatro mesas de trabajo conformada, cada una, por la diversidad de actores que convoca el proceso y enfocada en la implementación de aquellos compromisos relacionados.

Así, por ejemplo, como parte de la atención que están teniendo las áreas protegidas en la región, desde la mesa de Conservación del patrimonio natural, Ruth Marlene destaca el trabajo de varias organizaciones de Custodia del Agua en la generación de una guía sobre los aspectos clave de la estructura de los sistemas locales de áreas protegidas (Silap) que, usualmente, son implementados desde los municipios. Esta iniciativa es liderada por Cornare y la Universidad Católica de Oriente (UCO).

“Es muy importante que la gente participe en los procesos de declaratoria y manejo de las áreas protegidas, por todo lo que nos brindan a diario. Por ejemplo, el agua que nace en las montañas; pero para que las montañas tengan agua debe haber bosques, de los cuales también sale el oxígeno que respiramos. Es muy importante que la gente ayude a conservar estas áreas, porque allí están los recursos que todos necesitamos”.

Ruth Marlene siente nostalgia por sus días en aquella finca que hoy está a media hora del casco urbano de La Unión y que un día su papá tuvo que vender. A pesar de que ya no vive ahí, su origen campesino y su amor por la tierra la han acompañado desde siempre. “A mí me gusta mucho la naturaleza, me gusta mucho cultivar el jardín en mi casa, aunque es muy pequeñita y estrecha, pero ahí tengo mis matas. Siempre que puedo, voy recogiendo semillas y las voy guardando. De pronto algún día puedo tener un pedacito de tierra donde pueda sembrar y cultivar”.

En 2019, Ruth Marlene participó en el Diplomado en Custodia del Agua. Este y otros espacios de fortalecimiento de capacidades de las organizaciones locales les ha permitido a líderes como ella formarse en temas como participación ciudadana, ordenamiento territorial, gestión ambiental, pedagogía y comunicación. Justamente, ese fortalecimiento y acompañamiento ha arraigado el propósito de Custodia del Agua en el quehacer de sus organizaciones, desde las cuales seguirán trabajando por hacer realidad un sueño compartido: el agua para todos.
Dona
Dona