Ganadería climáticamente inteligente: comprendiendo un modelo que convive con las sabanas de la Orinoquia | WWF

Ganadería climáticamente inteligente: comprendiendo un modelo que convive con las sabanas de la Orinoquia

Posted on
17 diciembre 2019
Esta publicación demuestra que sí existen formas de conservar los ecosistemas al tiempo que se hace un aprovechamiento productivo, con base en el caso de la cultura llanera colombiana.
 
En Arauca y Casanare se ha identificado un modo de criar ganado que ha favorecido la conservación de los ecosistemas naturales de la sabana inundable. Se trata de un modelo denominado como sui generis, pues lo habitual al analizar esta actividad productiva es encontrar grandes impactos que afectan el ambiente. Pero este caso es diferente.
 
Ligado a prácticas culturales que llevan más de 500 años en el territorio, el modelo que se analiza en esta publicación es una oportunidad para que los llaneros afiancen lo que han hecho durante generaciones. Y a la vez, es una invitación a incorporar o escalar ciertas prácticas que les permitan mejorar sus indicadores productivos y generar mayores beneficios ambientales.
 
Dado el actual escenario de cambio climático, esta publicación es también una herramienta de consulta sobre los aportes de gases efecto invernadero (GEI) de la ganadería de cría en sabana inundable, sobre los cuales no existía información consolidada previa. El bajo aporte de GEI de este modelo demuestra, una vez más, por qué es relevante que siga existiendo y no desaparezca en función de otros sistemas aparentemente más rentables, pero que implican una transformación de difícil retorno.
 
Teniendo en cuenta que las sabanas inundables de la Orinoquia son claves en la provisión de agua y alimentos, en la regulación del clima y los sistemas hídricos, así como en el almacenamiento de carbono, entre otros servicios, esta publicación también busca contribuir a visibilizar su importancia desde un enfoque de producción – conservación.
 
La difusión de este modelo particular de ganadería y el ecosistema con el que convive, es una apuesta que busca su apropiación por parte de los productores, los municipios, las gobernaciones y diversas entidades a nivel nacional y regional. En la medida en que se comprenda y se promueva, las sabanas tendrán más oportunidades de no transformarse y seguir albergando una gran diversidad de vida.
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