Así se verían los Olímpicos de 2048 si continuamos destruyendo nuestro planeta

Posted on 30 July 2021

Estamos presenciando una emergencia planetaria. La naturaleza se está perdiendo a un ritmo sin precedentes en la historia humana. Las temperaturas globales promedio han aumentado en más de 1°C desde la época preindustrial, y estamos peligrosamente cerca de superar los 1.5°C, lo cual causaría un cambio irreversible
Cuando se trata de la pérdida de la naturaleza y la crisis climática, no hay ganadores. Su impacto no sólo devastará la vida silvestre y los ecosistemas, nosotros viviremos (y ya estamos viviendo) las consecuencias sin importar dónde nos encontremos en el mundo y en todas las áreas de nuestras vidas, incluyendo el deporte.

Mientras el mundo pone sus ojos en los Juegos Olímpicos de Tokio, recordemos que debemos proteger y restaurar nuestro planeta si queremos continuar con los deportes que tanto nos unen y apreciamos.


Con nuestro planeta en peligro, ¿Cómo serían los futuros # eventos olímpicos? 


Así es como los Juegos Olímpicos del futuro se podrían ver si no actuamos:


A menos que cambiemos el rumbo de la pérdida de la naturaleza y el cambio climático, los Juegos Olímpicos se verán muy diferentes.

El suelo sano está desapareciendo de la superficie de la Tierra a un ritmo de 24.000 millones de toneladas al año. La mitad de toda la capa superficial del planeta ya se ha perdido en los últimos 150 años debido a la deforestación, el pastoreo excesivo, la agricultura insostenible y el mal uso del suelo, así como por los efectos de la contaminación y la crisis climática. El suelo sano y funcional no solo alberga casi el 90% de los organismos vivos de los ecosistemas terrestres, sino que de él depende la producción de más del 95% de nuestros alimentos y del agua dulce para la mayor parte de la población mundial.


Instamos a todos a mirar hacia el futuro, un futuro en el que los niveles de contaminación del aire sigan aumentando.

Se estima que 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Las pequeñas partículas en el aire contaminado que ingresan a nuestros pulmones y al torrente sanguíneo pueden causar enfermedades como accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón, así como infecciones respiratorias como la neumonía. Investigaciones sugieren que la exposición al aire contaminado ya causa más de 7 millones de muertes cada año, un número que sólo aumentará si seguimos quemando combustibles fósiles y residuos, usando diésel y gasolina para propulsar vehículos, y destruyendo los bosques que ayudan a limpiar nuestro aire.


Nuestros océanos, nuestros ríos, nuestro planeta y nuestra salud están todos en grave peligro.

Ocho millones de toneladas de plástico entran en nuestro océano cada año, y en 2050 podría haber más plástico que peces en el mar. Los plásticos no sólo dañan la fauna marina, se descomponen en pequeños pedazos llamados microplásticos, lo suficientemente pequeños como para entrar en nuestra cadena alimentaria. La investigación muestra que una persona promedio puede estar ingiriendo, sin saberlo, alrededor de 5 gramos de plástico cada semana, el peso equivalente de una tarjeta de crédito.

La crisis climática está provocando que el nivel del mar aumente 2,5 veces más rápido que en el siglo pasado. Para 2050, estarán en peligro mil millones de personas que viven en zonas costeras de baja altitud, esto a medida que aumente el nivel del mar y las poblaciones de peces cambien debido al calentamiento del océano. Para el año 2100, si continuamos al ritmo actual, importantes ciudades como Yakarta, Lagos, Houston, Venecia, Bangkok, Dhaka, Rotterdam y Miami podrían estar bajo el agua.


TODOS ESTAMOS EN EL MISMO EQUIPO


Hay cosas que podemos ganar, y hay otras debemos ganar. La batalla contra la pérdida de la naturaleza y la crisis climática sólo puede ganarse si trabajamos juntos y hacemos de la protección de nuestro planeta una prioridad mundial.