Plan de Ordenamiento Pesquero 2020 | WWF

Plan de Ordenamiento Pesquero (POP), presente y futuro de los recursos marinos del Pacífico

© AUNAP

¿Qué es el la ordenación pesquera?
 

Este es un proceso de recolección de información, análisis, planificación, consulta, adopción de decisiones, asignación de recursos y ejecución de normas que rijan las actividades pesqueras para asegurar la sostenibilidad de los recursos (FAO, 2005). En Colombia, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) es la entidad encargada de dictar las pautas para el desarrollo de la actividad pesquera de manera racional y sostenible. 

© Alvaro Ruales/ WWF Colombia

¿Por qué ordenar la pesca en el Pacífico colombiano?


Existen diversos procesos en la costa del Pacífico colombiano que se encuentran en diferentes fases y áreas de manejo. Estos se construyen de forma participativa con los actores involucrados en la cadena de la pesca: desde usuarios, hasta entidades públicas y privadas. Además, existen diferentes medidas de ordenación que se proponen, como establecer tallas mínimas de captura, reglamentar artes y métodos de pesca o fortalecer medidas existentes como la veda de camarón. De esta manera, se garantiza la conservación de las especies y los ecosistemas marinos, y la seguridad alimentaria de las comunidades de pescadores y sus familias.
© Martin Harvey / WWF

LOGROS ALCANZADOS

Una década de esfuerzos que se reflejan en la ZEPA

 

Después de más de 10 años de trabajo articulado entre los actores de la cadena de pesca, se han hecho avances importantes para la construcción del Plan de Ordenamiento Pesquero de la ZEPA. Esto se ha logrado mediante estrategias como talleres para la actualización y seguimiento a la ordenación en el territorio y las sesiones técnicas con entidades que han trabajado en la zona.

Pesca sostenible en las áreas protegidas del Pacífico

 
Ordenación pesquera, una construcción conjunta: tanto en el Bajo Baudó como en el área protegida de Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera (declarado bajo la categoría de Distrito Nacional de Manejo Integrado) las entidades territoriales y autoridades ambientales y pesqueras trabajan de la mano con ONGs, la Armada Nacional, guardacostas, consejos comunitarios, entre otras instituciones, para la construcción de los lineamientos de la ordenación pesquera.

Mejores prácticas pesqueras

Pesca más sostenible en Santa Bárbara de Iscuandé: 188 pescadores, integrantes del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador, participaron en un evento de intercambio de artes de pesca. Allí, entregaron los anzuelos y mallas que no cumplían con las características permitidas y recibieron redes diseñadas para reducir la captura incidental de especies como las tortugas y de individuos que no cumplen el mínimo de talla para su pesca.
Las platoneras en Buenaventura se suman a los esfuerzos: en el mes de enero en Buenaventura, 105 platoneras, mujeres dedicadas a vender pescado y camarón en la plaza de mercado de esta ciudad, recibieron un capital semilla para invertir en productos pesqueros durante la veda de camarón. Así, se suman a esta medida y enfrentan un las dificultades económicas que esta temporada les representa.

La Piangua, un recurso valioso para el Pacífico

 ¿Dónde están las oportunidades de mercado?: Bahía Málaga, Santa Bárbara de Iscuandé y el DNMI Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera son sitios estratégicos para identificar la cadena de valor de la Piangua. Allí se han adelantado reuniones entre las diferentes instituciones aliadas; talleres en cada una de las comunidades y recorridos por los principales puertos de Ecuador y Perú para hacerle un seguimiento a los precios de este molusco. La información recolectada es el primer paso para establecer un negocio real y efectivo para la Piangua; este, precisamente, será el nombre del encuentro entre todos los actores de la cadena y de entidades de gobierno que buscan obtener un mínimo viable de comercialización haciendo de la conservación un pilar en el plan de negocios.

Una actividad recreativa que también debe ser regulada


Apoyo en el torneo de pesca deportiva de altura en Bahía Solano: 25 pescadores deportivos nacionales e internacionales se reunieron durante cuatro días, en octubre de 2019, para capturar peces marlin, atunes y dorados. Los asistentes también manifestaron su compromiso con las buenas prácticas e hicieron aportes a la resolución que regula esta actividad. 

 

Talleres participativos con los pescadores deportivos en Cartagena y Barranquilla: En diferentes talleres con pescadores de estas dos ciudades se trabajan propuestas para fortalecer las medidas que regulan esta actividad. Su trabajo es fundamental al momento de socializar información que dará lineamientos específicos para ejercer una pesca deportiva responsable.

GLOSARIO

Es una figura de ordenamiento pesquero que permite administrar la pesca artesanal y deportiva. Además, prohíbe la pesca industrial, comercial y exploratoria, el uso de arpón ejercido por buzos con equipo autónomo y semiautónomo con fines comerciales y la utilización de artes de pesca como redes de cerco, de arrastre y de enmalle. En Colombia, se instaló en 2008 como un proyecto piloto por un año entre Bahía Solano y los límites con Panamá. Desde 2013, la AUNAP amplió el área de la ZEPA hasta el límite norte del Parque Nacional Natural Utría de forma definitiva.

Esta figura Incluye mecanismos de control para el acceso a la zona de pesca de alto impacto, como lo es la pesca industrial de atún. Hoy se prohibe la pesca de atún por parte de buques de bandera colombiana o extranjera con capacidad igual o mayor a 108 toneladas, y la pesca con palangre, o long line, a embarcaciones con un largo mayor o igual a 24 metros. En el Pacífico, se extiende desde la frontera con Panamá hasta el límite norte del PNN Utría, entre los municipios de Juradó y Bahía Solano.

Es una herramienta que especifica cómo ordenar y administrar la actividad pesquera a corto y largo plazo.

Involucra acciones como:

Delimitar de manera clara y precisa un área geográfica.
Construir de manera participativa, incluyendo a comunidades y autoridades, las reglas para el ordenamiento y manejo de la zona.
Divulgar las medidas de regulación entre las comunidades pesqueras.
Establecer mecanismos de articulación y coordinación con instituciones públicas para cumplir los objetivos declarados.
Plantear objetivos específicos que contemplen métodos de conservación, manejo de ecosistemas y administración de recursos para garantizar su uso sostenible y el bienestar comunitario. Recopilar información acerca de la pesquería en relación con las dinámicas socioculturales, económico y natural de una zona.

En Colombia, la pesca deportiva constituye una excelente forma de recreación en ambas costas y contribuye al desarrollo socio-económico de las zonas donde se practica. En nuestra costa Pacífica, especies como peces vela, marlín, dorados, atunes, pargos, sierras, jureles y gallos, atraen a los amantes de esta actividad, quienes deben implementar buenas prácticas para la conservación de los ecosistemas marinos como: atrapar y liberar a las especies con el menor impacto posible y usar los anzuelos y el equipo adecuado.

La Aunap es la encargada de establecer los criterios generales para ejercer esta actividad en el territorio nacional con el fin de conservar los recursos pesqueros. La regulación de artes, aparejos, métodos, zonas, temporadas de pesca y de especies, entre otros, dependen de las medidas establecidas por esta institución (resolución 0819 de 2019).

Para garantizar esta protección, WWF y la AUNAP trabajan de manera conjunta (mediante el convenio 307/19) en la formulación de un plan que permita la regulación de esta actividad; el convenio involucra, por supuesto, a los pescadores deportivos, capitanes y operadores que hacen parte de la cadena de la cadena de esta actividad.

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