Plan de Ordenamiento Pesquero 2020 | WWF

Ordenamiento pesquero, presente y futuro de los recursos marinos del Pacífico

© AUNAP

El Pacífico, una joya natural

El Pacífico colombiano incluye las aguas comprendidas entre las fronteras marítimas con Costa Rica, Panamá y Ecuador; así como la línea de la costa hasta el límite exterior de la zona económica exclusiva que genera la Isla Malpelo. En la región hay un total de 881 especies marinas. De estas, 49 están bajo algún grado de amenaza. El 59% de los peces de agua dulce del Pacífico son exclusivos de esta zona y el 24%, es decir 345 especies de peces, son de importancia comercial. En esta zona confluyen elementos que cuentan la historia de un pasado geológico poco conocido.

¿De qué se trata la Ordenación Pesquera?


Se trata de una serie de normas y recursos que se establecen en un periodo de tiempo para regular las actividades pesqueras; con el fin de asegurar el mantenimiento de los recursos a largo plazo. En Colombia, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca, AUNAP, es la entidad encargada de determinar las pautas para el desarrollo de la actividad pesquera de manera racional y sostenible.
© Alvaro Ruales/ WWF Colombia

¿Por qué ordenar la pesca en el Pacífico colombiano?


El Pacífico colombiano no solo es una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta, sino que es considerada por WWF como uno de los 17 sitios prioritarios para la conservación en el mundo. Sus selvas húmedas tropicales, ríos caudalosos, extensos manglares, especies de fauna y flora endémicas, fauna marina, abundancia pesquera y herencia cultural lo convierten en un tesoro natural único para los colombianos.

En la actualidad, en esta zona se llevan a cabo diversos procesos que se han construido de forma participativa con los actores involucrados en la cadena de la pesca: pescadores artesanales e industriales, consejos comunitarios, entidades públicas y privadas, universidades, institutos de investigación, entre otros. Estas son algunas de las medidas de ordenación que se proponen para garantizar la conservación de las especies y los ecosistemas marinos, así como la seguridad alimentaria de las comunidades de pescadores y sus familias:

1.Establecer tallas mínimas de captura
2.Reglamentar artes y métodos de pesca
3.Fortalecer medidas existentes como la veda de camarón
© Martin Harvey / WWF

GLOSARIO

Es una figura de ordenamiento pesquero que permite administrar la pesca artesanal y deportiva. Además, prohíbe la pesca industrial, comercial y exploratoria, el uso de arpón ejercido por buzos con equipo autónomo y semiautónomo con fines comerciales y la utilización de artes de pesca como redes de cerco, de arrastre y de enmalle. En Colombia, se instaló en 2008 como un proyecto piloto por un año entre Bahía Solano y los límites con Panamá. Desde 2013, la AUNAP amplió el área de la ZEPA hasta el límite norte del Parque Nacional Natural Utría de forma definitiva.

Esta figura Incluye mecanismos de control para el acceso a la zona de pesca de alto impacto, como lo es la pesca industrial de atún. Hoy se prohibe la pesca de atún por parte de buques de bandera colombiana o extranjera con capacidad igual o mayor a 108 toneladas, y la pesca con palangre, o long line, a embarcaciones con un largo mayor o igual a 24 metros. En el Pacífico, se extiende desde la frontera con Panamá hasta el límite norte del PNN Utría, entre los municipios de Juradó y Bahía Solano.

Es una herramienta que especifica cómo ordenar y administrar la actividad pesquera a corto y largo plazo.

Involucra acciones como:

Delimitar de manera clara y precisa un área geográfica.
Construir de manera participativa, incluyendo a comunidades y autoridades, las reglas para el ordenamiento y manejo de la zona.
Divulgar las medidas de regulación entre las comunidades pesqueras.
Establecer mecanismos de articulación y coordinación con instituciones públicas para cumplir los objetivos declarados.
Plantear objetivos específicos que contemplen métodos de conservación, manejo de ecosistemas y administración de recursos para garantizar su uso sostenible y el bienestar comunitario. Recopilar información acerca de la pesquería en relación con las dinámicas socioculturales, económico y natural de una zona.

En Colombia, la pesca deportiva constituye una excelente forma de recreación en ambas costas y contribuye al desarrollo socio-económico de las zonas donde se practica. En nuestra costa Pacífica, especies como peces vela, marlín, dorados, atunes, pargos, sierras, jureles y gallos, atraen a los amantes de esta actividad, quienes deben implementar buenas prácticas para la conservación de los ecosistemas marinos como: atrapar y liberar a las especies con el menor impacto posible y usar los anzuelos y el equipo adecuado.

La Aunap es la encargada de establecer los criterios generales para ejercer esta actividad en el territorio nacional con el fin de conservar los recursos pesqueros. La regulación de artes, aparejos, métodos, zonas, temporadas de pesca y de especies, entre otros, dependen de las medidas establecidas por esta institución (resolución 0819 de 2019).

Para garantizar esta protección, WWF y la AUNAP trabajan de manera conjunta (mediante el convenio 307/19) en la formulación de un plan que permita la regulación de esta actividad; el convenio involucra, por supuesto, a los pescadores deportivos, capitanes y operadores que hacen parte de la cadena de la cadena de esta actividad.

LOGROS ALCANZADOS

Una década de esfuerzos que se reflejan en la ZEPA

 

Después de más de 10 años de trabajo articulado entre los actores de la cadena de pesca, se han hecho avances importantes para la construcción del Plan de Ordenamiento Pesquero de la ZEPA. Esto se ha logrado mediante estrategias como talleres para la actualización y seguimiento a la ordenación en el territorio y las sesiones técnicas con entidades que han trabajado en la zona.

Ordenación pesquera, una construcción conjunta

 
Ordenación pesquera, una construcción conjunta: Entidades territoriales y autoridades ambientales, de la mano de actores como los consejos comunitarios, la Armada Nacional de Colombia y ONGS, han construido los lineamientos de ordenación pesquera en el Bajo Baudó, en el área protegida de Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera (declarada bajo la categoría de Distrito Nacional de Manejo Integrado).

Mejores prácticas pesqueras



Pesca más sostenible en Santa Bárbara de Iscuandé: en este 188 pescadores del Consejo Comunitario Esfuerzo Pescador intercambiaron anzuelos y mallas que no cumplían con las características permitidas y recibieron redes diseñadas para evitar la captura de camarones que no han alcanzado el tamaño adecuado. Estas artes de pesca también reducen la pesca incidental de especies como tortugas.
Un beneficio nunca antes visto para las platoneras: en enero de 2020, 105 platoneras, mujeres dedicadas a vender pescado y camarón en la plaza de mercado de esta ciudad, recibieron un capital semilla para invertir en productos pesqueros durante la veda de camarón. Así, enfrentan las dificultades económicas que les trae esta temporada.

La Piangua, un recurso valioso para el Pacífico

Bahía Málaga, Santa Bárbara de Iscuandé y el DNMI Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera son sitios estratégicos para identificar la cadena de valor de la Piangua. Allí se han realizado reuniones entre instituciones aliadas y talleres en las comunidades que, sumados a recorridos por los principales puertos de Ecuador y Perú, han permitido hacer un seguimiento a los precios de este molusco. La información recolectada es el primer paso para establecer un negocio efectivo para la Piangua.

Una actividad recreativa que también debe ser regulada

Apoyo en el torneo de pesca deportiva de altura en Bahía Solano: 25 pescadores deportivos nacionales e internacionales se reunieron en octubre de 2019 para capturar, y posteriormente liberar, peces marlin, atunes y dorados. En el encuentro, los asistentes se comprometieron con las buenas prácticas e hicieron aportes a la resolución que regula esta actividad. 

 

Talleres participativos con los pescadores deportivos en Cartagena y Barranquilla: mediante talleres, los pescadores de estas dos ciudades han compartido experiencias valiosas para estructurar los lineamientos de una pesca deportiva responsable.

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