Posted on septiembre, 29 2026

El Parque Nacional Natural El Tuparro (PNN El Tuparro) emerge como un símbolo de orgullo patrio al conmemorar 46 años de historia, recordándole a los colombianos la inmensa riqueza natural que salvaguarda el territorio nacional.
Esta línea de tiempo comenzó a trazarse en el año 1970, con su reserva y declaración como Territorio Faunístico El Tuparro y diez años más tarde cambia este régimen a la categoría de manejo de Parque Nacional Natural. Su superficie geográfica llegó a alcanzar más de 557.000 hectáreas.
Para 1982, su relevancia ecológica se consolidó al recibir la doble designación de Monumento Nacional y zona núcleo de la Reserva Mundial de la Biósfera El Tuparro. Su valor ambiental fue reafirmado en 2008 al ser catalogado internacionalmente como Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA).
Hoy en día, el PNN El Tuparro es la primer área protegida, de la región de la Orinoquia, en preservar de forma integral las sabanas, humedales, bosques, afloramientos rocosos y una riqueza florística y de fauna que crece con fuerza propia.
Este patrimonio de la naturaleza también posee una profunda riqueza cultural e histórica, pues integra el patrimonio de la nación con 16 sitios arqueológicos y un territorio compartido con los resguardos indígenas Awia Tuparro y Nacuanedorro Tuparro de las etnias Sikuani y Mapayerri, y otros pueblos indígenas transfronterizos con Venezuela. También es un centro geográfico de conservación global y el mejor escudo de conectividad ecológica en el oriente colombiano, con más de dos millones de hectáreas, dedicadas a la conservación y uso sostenible de nuestro patrimonio natural.
El corazón de la reserva de biósfera
WWF Colombia, en equipo con socios y aliados como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Parques Nacionales Naturales de Colombia - PNN, Corporinoquia y con el apoyo técnico de la Fundación Natura y la consultora 4D Elements, contó con la participación de más de 120 representantes, organizaciones, autoridades y comunidades indígenas y campesinas, que lograron en 2024 la formulación del plan de gestión de la Reserva de Biósfera El Tuparro - RBET (más de 40 años después de su designación por parte de la Unesco).

Desde entonces y hasta hoy, un grupo creciente de habitantes del territorio denominado comité semilla de la RBET se están apropiando de este proceso para liderar la implementación de este plan. Justamente, le apuestan a consolidar el comité de gestión de esta área.
El PNN El Tuparro es el corazón de la reserva de biósfera, pero no la abarca por completo. La RBET incluye también otras áreas protegidas y de conservación; así como los diez resguardos indígenas con los que traslapa, que, juntos, cuidan el paisaje llanero del Vichada.
Considerando que el PNN El Tuparro hace parte de los mosaicos de Herencia Colombia – HeCO, hemos acompañado el fortalecimiento del manejo efectivo del área a través del apoyo a la implementación de su plan de manejo, como parte de nuestro trabajo conjunto continuo con PNNC y otros socios,
La biodiversidad llanera en cifras
La biodiversidad de los ecosistemas del área protegida sobresale por su extraordinario valor ecológico, al registrar casi 800 especies de plantas vasculares, en las que palmas nativas como el moriche, la manaca y el seje, son prioritarias para la restauración ecológica, al ser el sustento de la fauna nativa local y de las comunidades indígenas.

Además, se registran 145 especies de mariposas, 28 especies de escarabajos coprófagos y 212 especies de hormigas, que sirven de alimento a osos hormigueros y armadillos. Asimismo, su riqueza ornitológica ha permitido su designación como Área Importante para la Conservación de las Aves - AICA, incrementando sus registros en aproximadamente 354 especies.
Finalmente, la vida acuática del río Tomo resguarda 282 especies de peces esenciales para las comunidades indígenas y el equilibrio ambiental, mientras que coexisten 74 especies de mamíferos, incluidos delfines de río, manatíes, nutrias y grandes depredadores como el jaguar y el puma, encargados de regular las poblaciones de dantas, venados, sainos y chigüiros.
En el inventario de reptiles, el habitante más emblemático es el caimán llanero (Crocodylus intermedius). Especie que fue diezmada por la cacería durante el siglo XX, llevando a la categoría de amenaza En peligro crítico (CR). El PNN El Tuparro, en articulación con instituciones como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, WCS Colombia (Wildlife Conservation Society), entre otros, lidera el Programa de Reintroducción, que suma entre 2015 y 2024 un total de 96 individuos liberados en la cuenca del río Tomo.
Monitoreos científicos realizados entre el 2024 y 2026 junto a WCS, confirmaron la supervivencia de al menos 21 de ellos, quienes ya se han distribuido hasta sitios como el Caño Terecay, marcando un hito contra la extinción.
Un hogar para las comunidades
Asimismo, el monitoreo de la biodiversidad es otro tema clave para el PNN El Tuparro. Por eso, WWF Colombia junto con WCS y bajo el liderazgo de Parques Nacionales Naturales de Colombia ha realizado procesos de monitoreo comunitario. El Tuparro, con sus sabanas, bosques y afloramientos rocosos, es hogar de comunidades indígenas de los pueblos Sikuani, Piaroa, Puinave y Curripaco. Allí, el monitoreo realizado con el apoyo de WWF entre 2023 y 2024 se centró en los ungulados —mamíferos con pezuñas como la danta, el venado y el pecarí—, especies clave para su seguridad alimentaria.
En esta experiencia de monitoreo, el equipo técnico junto a nueve expertos locales indígenas hicieron conjuntamente recorridos por más de 123 kilómetros en El Tuparro, para instalar y recolectar la información de cámaras trampa de fotografía ubicadas a lo largo de 182 líneas de monitoreo.
Ecoturismo comunitario: puertas abiertas a la biodiversidad
El Tuparro es un potencial para el turismo de naturaleza comunitario, ofreciendo una alternativa económica para el sustento de las comunidades y poblaciones locales.

El esfuerzo coordinado de los operadores turísticos y los habitantes se cualifica continuamente para prestar servicios ecoturísticos de alta calidad, resaltando la inclusión de personas de las comunidades indígenas en el equipo de guardaparques, garantizando que el conocimiento tradicional converja con el conocimiento científico, para que este paraíso permanezca intacto y en armonía con la naturaleza.
¿Cómo visitarlo? Diversas empresas operadoras en Puerto Carreño (Vichada), ofrecen atractivos paquetes turísticos que facilitan el traslado fluvial y terrestre, el alojamiento y la guía especializada para adentrarse de manera responsable en este patrimonio ambiental y cultural de la Orinoquía colombiana.
Con motivo de la celebración del aniversario número 46 del Parque Nacional Natural El Tuparro, es el momento perfecto para reconectar con tus raíces, explorar nuevos paisajes y disfrutar de la calidez de su gente.
WWF agradece y reconoce el dedicado e inspirador trabajo de los guardaparques por su compromiso, dedicación y esfuerzo por la conservación y protección de la diversidad biológica y cultural, para las presentes y futuras generaciones.
¡Colombia está de fiesta y el mejor regalo es recorrerla!