¿El clima es el rival más difícil a vencer en este mundial de fútbol?

Posted on junio, 26 2026

Las altas temperaturas que golpean a varias ciudades sedes del evento deportivo se convierten en una afectación directa para deportistas y aficionados.

Varios organismos deportivos internacionales ya consideran que, cuando el índice de estrés térmico (WBGT) supera los 32 °C, las condiciones pueden volverse peligrosas para la práctica deportiva intensa.

El mundial de fútbol que actualmente se desarrolla en México, Estados Unidos y Canadá, no ha sido ajeno a las altas temperaturas que en esta época del año se registran, y que ponen en riesgo la salud de los deportistas y de los aficionados que se dan cita en este evento deportivo.

Las olas de calor, cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas, ya se han hecho presentes durante los juegos de la primera ronda de este mundial. Un estudio previo de Climate Central detalló que este mundial podría convertirse en uno de los eventos deportivos más expuestos al calor extremo de la historia reciente.

Las temperaturas extremas están aumentando en casi todos los estadios que albergan partidos del torneo y que varias sedes, especialmente ciudades como Dallas, Houston, Miami y Monterrey, registran cada vez más días con condiciones capaces de afectar el rendimiento físico.

Adicionalmente, un estudio publicado en el British Journal of Sports Medicine advirtió que el calor extremo podría superar, al menos en algunos momentos, los umbrales de estrés térmico (hasta 32 ºC) utilizados por organismos deportivos para considerar la modificación o suspensión de partidos. 

Pese a la advertencia de las altas temperaturas, hasta el momento, ningún juego ha visto obligado su cancelación, suspensión o aplazamiento, y la única medida implementada por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), ha sido la inclusión de dos pausas de hidratación.

Solo el partido disputado entre Francia e Irak, en Filadelfia, tuvo que ser suspendido debido a tormentas eléctricas que obligaron aplicar el protocolo de seguridad para deportistas y aficionados. Este es el segundo juego en la historia de los mundiales que tuvo que ser suspendido por una adversidad climática.

El clima, la salud y el deporte

Varios organismos deportivos internacionales ya consideran que, cuando el índice de estrés térmico (WBGT) supera los 32 °C, las condiciones pueden volverse peligrosas para la práctica deportiva intensa.

El WBGT (Wet Bulb Globe Temperature o temperatura de globo y bulbo húmedo) es el indicador más utilizado internacionalmente para evaluar el riesgo de estrés térmico durante la actividad física, ya que incorpora temperatura ambiente, humedad, radiación solar y velocidad del viento.

Otros organismos deportivos como World Athletics utilizan este índice para definir medidas de protección, pausas de hidratación e incluso la suspensión de competencias cuando las condiciones representan riesgos para los atletas.

En otras disciplinas los efectos también son visibles ya. En el tenis profesional, las altas temperaturas han obligado a modificar horarios de competencia y han generado episodios de agotamiento y deshidratación en jugadores de élite.

En deportes de resistencia como maratón, ciclismo y triatlón, el calor extremo se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para los participantes.

El rendimiento también depende de la salud del planeta

No se puede hacer deporte en un planeta enfermo. Una adecuada y correcta actividad física depende del entrenamiento, la alimentación, la disciplina, pero también de factores ambientales que suelen pasar desapercibidos: la calidad del aire, la disponibilidad de agua, las temperaturas adecuadas y el buen estado de los ecosistemas. Sin estos elementos, realizar cualquier actividad deportiva se vuelve más difícil y, en algunos casos, más riesgoso.

El enfoque Una Sola Salud (One Health), promovido por WWF, reconoce que la salud humana, animal y ambiental están profundamente conectadas. En el deporte esta relación es evidente. Y la evidencia indica muestra que el aumento de las temperaturas, la contaminación del aire y la degradación de ecosistemas ya están afectando el rendimiento deportivo y las condiciones para desarrollar la actividad física. 

En Colombia, esta conversación adquiere una relevancia especial. El país cuenta con una enorme diversidad de ecosistemas que hacen posible buena parte de las actividades recreativas y deportivas que realizan millones de personas. Desde corredores urbanos y ciclistas hasta deportistas de montaña y futbolistas, todos dependen de condiciones ambientales que suelen darse por sentadas: aire respirable, temperaturas adecuadas y acceso a agua de calidad.

Para tener en cuenta

El cambio climático ya está modificando cuándo, dónde y cómo se puede hacer deporte. La práctica deportiva se puede adaptar para reducir el impacto de los riesgos de la salud. 

  • Realiza actividad física en las primeras horas de la mañana o al final de la tarde.
  • Incrementa la hidratación antes, durante y después del ejercicio.
  • Reduce la intensidad del entrenamiento durante episodios de calor extremo.
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