Posted on junio, 02 2026
Restaurar el manglar es un proceso que nace del conocimiento tradicional de los abuelos y se fortalece con el trabajo comunitario. Foto: Fernando López / WWF Colombia.
¿Alguna vez has visto un árbol tan alto que parece tocar las nubes mientras sus raíces se sumergen en el agua salada? Para muchos en el Pacífico, el mangle nato (Mora oleifera) es, sencillamente, “el árbol más grande del mundo”. Pero más allá de su imponente altura, este gigante es un pilar de la cultura, la protección y el sustento de las comunidades costeras. Es el guardián de nuestra identidad y bienestar.
Durante generaciones, sus troncos han sostenido las viviendas palafíticas y sus copas han servido de nido para loros y refugio para perezosos y tigrillos. Pero lo más asombroso es su papel como escudo natural: en momentos críticos, como el tsunami que afectó a Nariño en 1979, hubo personas que salvaron sus vidas aferrándose a la fortaleza de un viejo palo de nato. El mangle nato es memoria viva y hogar.
Para doña María Garmenia Portocarrero, el mangle nato no es solo un árbol; es el gigante que le prestó refugio a su vida en el tsunami de 1979. Como ella, muchas familias del Pacífico saben que cuando el nato está firme, la comunidad está segura. Sin embargo, este gigante está en peligro.
Debido a la sobreexplotación de su madera en el pasado, sus poblaciones han disminuido drásticamente, y hoy se considera una especie "En Peligro" en Colombia. No podemos darnos el lujo de perderlo; perder el nato sería perder una parte fundamental de la identidad del pueblo afrodescendiente y una de nuestras mejores defensas contra el cambio climático.
Por eso, hoy lanzamos una herramienta para que ese guardián de madera fina y semillas inmensas vuelva a reinar en nuestras costas
Restaurar es una tarea de todos (y más sencilla de lo que crees)
Muchos piensan que recuperar un bosque es una tarea imposible, o para científicos de laboratorio, pero la nueva "Guía de restauración de mangle nato en el Pacífico colombiano" demuestra lo contrario. Restaurar el manglar es un proceso que nace del conocimiento tradicional de los abuelos y se fortalece con el trabajo comunitario.
La guía explica paso a paso cómo identificar los mejores sitios, cómo recolectar esas semillas únicas en forma de riñón (¡las más grandes de su tipo!) y cómo cuidar los viveros. Lo más valioso de este proceso no es solo sembrar árboles, sino cómo fortalece los lazos de la comunidad: sentarse a conversar mientras se embolsan semillas o planear la siembra entre vecinos son acciones cotidianas que aportan a la gobernanza y el sentido de pertenencia sobre el territorio.
¡Únete a la red de guardianes del nato!
Incrementar la cantidad de estos árboles significa asegurar que siempre haya cangrejos en las raíces, peces en el agua y una barrera firme contra la erosión y tsunamis. Por eso, queremos que esta guía llegue a cada rincón de nuestras costas y más allá.
¿Cómo puedes ayudar?
- Descarga la guía: es gratuita y está diseñada para ser práctica y fácil de seguir.
- Compártela con tu comunidad: si vives en el Pacífico, llévala a tu Consejo Comunitario o a tu institución educativa.
- Corre la voz: envía el enlace por WhatsApp, compártelo en tus redes sociales o pide a la emisora comunitaria local que cuente que la guía ya está disponible en el sitio web de WWF Colombia.
Restaurar el mangle nato es un ejercicio de esperanza. Descarga la publicación aquí y ayúdanos a asegurar que las futuras generaciones también puedan mirar hacia lo alto asombrándose con la belleza y porte de este gigante del Pacífico.