Los residuos electrónicos, uno de los mayores retos de nuestra era | WWF

Los residuos electrónicos, uno de los mayores retos de nuestra era

Posted on 08 febrero 2019
se estima que para 2020, en Colombia serán 35 millones de colombianos los que tendrán al menos un celular, según el reporte de eMarketer de 2017.
© Hal gatewood / unsplash
La tecnología ha facilitado nuestra vida al punto de que sea casi imposible imaginarnos sin internet, televisores o computadores. Hoy es común que una persona tenga, por lo menos, uno de estos aparatos. Según el reporte del observatorio mundial de los residuos electrónicos de la ONU, publicado en 2017, solo en Estados Unidos casi todas las personas tenían un teléfono móvil; y una de cada dos, una tableta en 2016. En nuestro país, por ejemplo, se estima que para 2020, serán 35 millones de colombianos los que tendrán al menos un celular, según el reporte de eMarketer de 2017.
 
Te has preguntado cuántas veces cambias de celular sin que de verdad lo necesites o qué pasó con el computador que descartaste la navidad pasada ¿simplemente desapareció?, la realidad es que la producción y consumo acelerado de estos Aparatos Eléctricos y Electrónicos (AEE) está generando un impacto negativo en nuestra salud y el medio ambiente. Una de las consecuencias más graves de este aumento de dispositivos es la cantidad de basura que genera, conocida como residuos electrónicos. Estos residuos incluyen todos los artículos de equipos eléctricos o electrónicos y sus partes que han sido descartados sin intención de ser reutilizados.
 
Para entender la gravedad de esta situación basta revisar las cifras. Solo en 2016, el mundo produjo 44,7 millones de toneladas métricas (Mt) de residuos, lo que equivale a tener 4.500 torres Eiffel. Lo más preocupante es que en el 2021 esta cifra alcanzaría los 52,2 Mt según el reporte de la ONU.
 
Nuestro continente produce el 25,3% de los residuos electrónicos globales y Estados Unidos y Brasil son los mayores generadores de la región. Para tener una idea sobre el destino de estos residuos en estos países: en el primero, solo el 22 por ciento de estos residuos se recogieron y el paradero del 88% restante se desconoce. Una cifra alarmante si se tiene en cuenta el nocivo efecto que estos residuos tienen para nuestra salud y la del planeta.
 
Una investigación realizada por la organización Basel Action Network -con apoyo del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts)- se propuso determinar a dónde llegan los residuos electrónicos generados en Estados Unidos. Para el experimento se instalaron rastreadores a diferentes aparatos electrónicos y el resultado es angustiante: 40% de estos, a pesar de haber sido llevados a sitios de reciclaje, terminaron en países asiáticos donde son desarmados por personas que no cuentan con la protección adecuada para realizar este trabajo.
 
Y es que el tratamiento inadecuado de estos residuos tiene graves consecuencias en la salud humana, debido a los diferentes componentes tóxicos con los que cuenta y que, además, contaminan el agua y el suelo. Un ejemplo claro es Bangladesh donde hay más de 50.000 niños dedicados a la recolección y reciclaje no regulado de residuos electrónicos. Anualmente un 15% de ellos muere como consecuencia del trabajo que realizan y un 83% se enferma por la exposición a estos materiales tóxicos.
 
En la actualidad, diferentes organizaciones internacionales trabajan para fortalecer las legislaciones y los controles con el fin de evitar el tráfico transfronterizo de residuos electrónicos que, en muchas ocasiones, terminan en países en vía desarrollo. Sin embargo, el compromiso debe involucrar no solo a los gobiernos nacionales, sino a todos los ciudadanos quienes somos los usuarios finales.
 
Reducir la compra de aparatos electrónicos y optar por productos más sostenibles puede ser el primer paso. Fairphone, por ejemplo, es una iniciativa para producir un teléfono móvil más sostenible. El teléfono fue diseñado para ser fácil de reparar, se puede desarmar y remplazar sus partes fácilmente. Además cuenta con programa de recolección y reciclaje de los equipos.
 
La reparación y reutilización es otro paso muy importante. La vida útil de nuestros dispositivos digitales se acorta cada vez más. Éste es un fenómeno conocido como obsolescencia programada, es decir, que los productos vienen con una fecha de vencimiento ya determinada por el fabricante. Hoy, un celular está diseñado para durar, en promedio, entre 18 y 24 meses según el sitio de información financiera MarketWatch.
 
Para encontrar solución a este problema nace Ifixit, un sitio web que enseña paso a paso como reparar esa impresora que dejó de funcionar o ese iPod que se quedo en un rincón de la casa porque Apple ya no presta el soporte para repararlo.
 
Por último, cuando ya no sea posible reparar ni reutilizar, elige siempre el reciclaje. Para esto, es importante asegurarnos de disponer los residuos en el lugar correcto y con una empresa responsable. En Colombia existe la aplicación para móviles Redposconsumo, que permite conocer la ubicación más cercana para disponer diferentes tipos de residuos.


 
Fuente: 
Reporte del Observatorio Mundial de los Residuos Electrónicos- 2017
se estima que para 2020, en Colombia serán 35 millones de colombianos los que tendrán al menos un celular, según el reporte de eMarketer de 2017.
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