Chocó - Darién
Qué es el Complejo Ecorregional Chocó-Darién

La elaboración de artesanías es una alternativa productiva fundamental para las comunidades étnicas de Colombia.
© WWF Colombia / Carmen Ana DEREIX
© WWF Colombia / Carmen Ana DEREIX
En la costa pacífica, donde se encuentran Centro y Sur América, está una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo, el Complejo Ecorregional Chocó-Darién, que se extiende desde el noroeste de Ecuador hasta el suroeste de Panamá y a lo largo de toda la costa pacífica colombiana, cubriendo aproximadamente 145 mil kilómetros cuadrados.
Está compuesto por unidades de tierras bajas, bosque húmedo y zonas costeras, donde la localización y combinación de costas y montañas generan unos patrones climáticos locales muy diversos (precipitación anual de 2 mil a 13 mil mm, variando con la latitud y la distancia de la costa). Los tres países de la ecorregión aún poseen cerca del 58% del total del área como bosque intacto, especialmente en Colombia y Panamá, y el 46% con diferentes niveles de intervención.Por su variada vegetación y fauna, el Complejo Ecorregional Chocó Biogeográfico es una de las regiones de mayor diversidad del planeta; cuenta con un significativo número de especies endémicas: hasta 400 de árboles y 800 vertebrados por hectárea; entre 7 mil y 8 mil de plantas y 100 de aves que no se encuentran en ninguna otra parte de la Tierra. Además sus costas son visitadas cada año por especies migratorias como la ballena yubarta, las tortugas carey, caná, negra y caguama y por aves playeras y chorlos, con propósitos de apareamiento, reproducción, anidación, alimentación y cría, según la especie.
Mientras que sólo el 5% de la región está protegida en parques nacionales, los territorios étnicos que están basados principalmente en economías de subsistencias y extractivas, cubren cerca del 32% de la región chocoana, y son precisamente estos territorios étnicos los que ofrecen una importante oportunidad para los esfuerzos de conservación del paisaje, vinculados a las áreas protegidas.
Así mismo es una de las más diversas de Latinoamérica desde el punto de vista cultural; en la época prehispánica la habitaron y moldearon más de treinta grupos humanos diferenciados culturalmente. En la actualidad la habitan seis pueblos indígenas (Tule, Embera, Eperara Siapidara, Wounaan, Awa, Chachi), numerosas comunidades afrodescendientes con particularidades propias de los diferentes territorios, asentadas hace centurias en los bosques húmedos y los manglares; así mismo, son muchas las comunidades mestizas descendientes de migrantes de diversas partes del país que hoy se encuentran allí. Esta ecorregión se extiende desde la Serranía del Darién en Panamá, a lo largo de la vertiente pacifica de Colombia, hasta el noroccidente de Ecuador.
En las últimas dos décadas del siglo 20, las comunidades indígenas y afrocolombianas de la región del Pacífico iniciaron un proceso político y organizativo con el ánimo de defender su territorio ancestral , consolidar su identidad cultural y de crear conciencia de sus alternativas productivas sostenibles.
La Constitución Politica de 1991 reconoció a las comunidades afrocolombianas como un grupo étnico y creó las normas para proteger sus territorios con mecanismos legales de titulación colectiva de tierras.
Esta es una oportunidad de incidencia en los procesos de toma de decisión que tienen que ver directamente con el manejo de sus territorios, la gobernabilidad y el mantenimiento de sus tradiciones e identidad.
