El 50% del territorio colombiano aún cuenta con su cobertura boscosa, mientras que el promedio global apenas alcanza el 30%. Este 50% está concentrado en tierras colectivas de comunidades indígenas y afro descendientes principalmente del Chocó-Darién y la cuenca del Amazonas.
Ecosistemas forestales como estos son los que han llevado a Colombia a ser catalogado a nivel mundial como el segundo país más biodiverso después de Brasil; y el primero en diversidad biológica por kilómetro cuadrado convirtiéndolo en una de las cinco regiones más ricas del Planeta Tierra.
Los bosques son una fuente de recursos estratégicos para la nación. Proporcionan bienes y servicios ambientales clave tanto para las comunidades rurales como urbanas: madera, productos forestales no maderables, belleza paisajística, hogar para comunidades étnicas y captura de carbono, elemento crucial dentro de la lucha contra el cambio climático. Por su parte, las fuentes de agua, vitales para el bienestar de las comunidades, dependen del buen estado de los ecosistemas forestales.
Lamentablemente el abuso de los recursos naturales, la explotación indiscriminada, el cambio climático y el tráfico ilegal de madera, han hecho que el porcentaje de superficie cubierta por bosques haya disminuido dramáticamente, generando un impacto ambiental y socio-económico en el país afectando no sólo el buen desempeño del sector y aporte al PIB nacional, sino también la seguridad y control de estas comunidades sobre su territorio.
A nivel mundial, la tala ilegal representa entre 20-40% de la producción de madera, cifras similares para el caso de Colombia.
Por eso, los consumidores de productos finales, sean individuos o sectores, son un eslabón fundamental para proteger los bosques. Si asumen la responsabilidad de preguntar por el origen de los productos y se aseguran de tener en cuenta los aspectos éticos y sociales, garantizarán mercados justos, distribuciones equitativas de los beneficios, así como la sostenibilidad ambiental y productiva de los bosques en el largo plazo.
Este es el eslogan de la campaña que WWF Colombia lanzará el próximo 6 de marzo en Bogotá en el marco de la X Feria del Mueble y la Madera. El objetivo: promover la compra responsable de productos forestales como una herramienta clave para combatir la ilegalidad en el comercio de la madera, dirigiendo el mercado hacia esquemas de certificación como sello de calidad, buen manejo y prácticas sostenibles.
Se estima que a esta feria, considerada como el evento más importante para el sector, asistirán más de 200 empresas nacionales y extranjeras de 30 países entre los que se encuentran Alemania, Italia, España, Estados Unidos, México, Canadá, Italia, Chile, Perú y Ecuador, exponiendo los últimos desarollos en maquinaria tradicional y de alta tecnología, equipos y herramientas, materias primas e insumos, a cerca de 14 mil visitantes provenientes de todos los rincones del páis y el área andina.
Se estima que a esta feria, considerada como el evento más importante para el sector, asistirán más de 200 empresas nacionales y extranjeras de 30 países entre los que se encuentran Alemania, Italia, España, Estados Unidos, México, Canadá, Italia, Chile, Perú y Ecuador, exponiendo los últimos desarollos en maquinaria tradicional y de alta tecnología, equipos y herramientas, materias primas e insumos, a cerca de 14 mil visitantes provenientes de todos los rincones del páis y el área andina.
